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Castagna señaló que señaló en su habitual columna radial de los domingos. que el
país "ha sufrido mucho por causa de la violencia subversiva y de la violencia
represiva del poder ilegítimamente usado. Es el momento de curar las heridas y
dejarse curar las heridas. Para ello es preciso cambiar los sentimientos y
decidirse a ser buenos y justos, coherentes y comprensivos, exigentes y
misericordiosos".
Equipar las responsabilidades por la violencia en el pasado reciente ha sido en
reiteradas oportunidades descalificado por organismos de derechos humanos que la
han bautizado como "la teoría de los dos demonios"
Castagna señaló que la "lectura" de aquellos episodios es " parcializada y
mentirosa desde donde se formulan conclusiones inadecuadas e injustas. Es
preciso volver a la verdad, a toda la verdad, y aceptar humildemente el dolor de
su certera denuncia. El ingreso a la misma cura de todo espíritu revanchista,
originado en la persistencia del odio y de la verdadera exclusión".
Pero también se refirió a la tensión mundial con " naciones al borde de la
guerra, o en franca acción beligerante, atemorizan y alarman a un número cada
vez mayor de pueblos. También el miedo se está globalizando. El mundo necesita
una fuerte dosis de serenidad que no resultará mientras los corazones no sean
sus auténticos proveedores.
Siempre se aguarda que alguien se ocupe de resolver los grandes problemas que
afectan a la justicia y a la paz",
" Un gran número de personas pretende evadirse de responsabilidades subjetivas
cargando las tintas sobre instituciones y funcionarios. Se ha creado el maléfico
hábito de exigir auto exámenes a los demás y eximirse de hacer el propio. Los
constituidos ilegítimamente en fiscales y jueces olvidan su propia
responsabilidad en la comisión de los delitos que han lastimado a la entera
comunidad", añadió.
Otro tramo de su intervención estuvo dirigido a censurar las prácticas
religiosas ambiguas:"Se es o no cristiano No se admiten distorsiones, ni
ambigüedades en la práctica religiosa. La honestidad debe regir la identidad
religiosa de los ciudadanos. Manifestar adhesión al catolicismo y contradecirlo
ideológica y éticamente no tiene asidero.
Fuente: Momarandú.com