
Luego de la anulación por parte del Congreso de las leyes
de Obediencia Debida y Punto Final, la Comisión de Derechos Humanos de
Corrientes tomó la decisión de la reapertura de las causas iniciadas en el
año 1984. El día 24 de Marzo de 2004, los familiares de Rómulo Gregorio
Artieda, presentaron querella criminal por la desaparición del mismo, luego
se presentaron los familiares de Ramón Vargas quien, al igual que Artieda
fue visto en el ex-Regimiento 9.
En razón de que existen sobrados elementos probatorios de que Rómulo
Gregorio Artieda fue visto con vida en el Ex- Regimiento de Infantería 9
“Coronel Pagola” de Corrientes (Ex –RI9), lugar que funcionaba como Centro
Clandestino de Detención (CCD), ésta última presentación judicial se
convirtió de hecho en una “megacausa”, ya que los diversos testimonios
aportados por ex – detenidos liberados, no sólo permitió comprobar
fehacientemente la calidad de CCD del Ex –RI9 sino que además esos
testimonios abrieron la puerta para la incorporación en la causa de otros
familiares de desaparecidos, también en calidad de querellantes, en virtud
de que de dichas testimoniales se pudo comprobar el paso por ese CCD de
otros compañeros, hoy desaparecidos, como Ramón Vargas y Fernando Piérola.
La Comisión de Derechos Humanos de Corrientes, en conjunto con Ramón Domingo
Artieda, la familia Vargas y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación
son actualmente parte querellante de ésta causa, acumulada en una sola,
denominada “Nicolaides Cristino, Demarchi Juan Carlos, Barreiro Rafael Julio
Manuel, Losito Horacio, Píriz Roberto, Reynoso Raúl Alfredo p/sup.
Asociación ilícita agravada en concurso real con los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada, abuso funcional, aplicación de severidades,
vejaciones, apremios ilegales y aplicación de tormentos” mas conocida como
"Causa RI9" y en ella se juzgó a los responsables de la desaparición forzada de Ramón Vargas,
el homicidio de Rómulo Artieda cuyo cuerpo fue identificado en agosto del
2007 y el secuestro y torturas de decenas de correntinos.
El debate oral se inició
el 5 de febrero de 2008 y se constituyó desde hace tiempo en la más completa
y compleja del país, porque el objeto judicial es todo en Centro Clandestino
de Detención, la patota actuante en pleno, y además porque los
imputados han tenido una impresionante inserción en lo más granado de la
sociedad correntina: el principal imputado era presidente de la Sociedad
Rural (De Marchi, Juan Carlos) , sus lugartenientes Barreiro y Losito
(Coroneles en actividad, primer caso de militares de alto rango juzgados
desde la anulación de "las leyes del perdón"), y un ex-Comandante de
Gendarmería y ex-Concejal de Orán, Salta (Reynoso).
Hubo mucha tela para cortar
La causa “Nicolaides Cristino, De Marchi Juan Carlos, Barreiro Rafael Julio
Manuel, Losito Horacio, Píriz Roberto, Reynoso Raúl Alfredo p/sup.
Asociación ilícita agravada en concurso real con los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada, abuso funcional, aplicación de severidades,
vejaciones, apremios ilegales y aplicación de tormentos”, conocida
popularmente como "Causa RI9" es como decíamos la más importante del interior del país por
varias razones: por ser la primera en ser elevada a juicio oral con
militares de alto rango implicados, por tratarse del juzgamiento de todo
un centro clandestino de detención y por tratarse además de una provincia
donde los actores que participaron de la dictadura siguieron siendo actores
políticos en democracia muchos años.
Se probó que existió un centro de detención, la defensa de
los imputados no lo negó pero refería que no era clandestino y lo llama
"lugar de reunión de detenidos" (LRD) pero no ha podido presentar una sola acta o
libro de ingreso de los presos, ni nada que le dé viso de legalidad, incluso
los testigos de la propia defensa describieron a ese lugar como "siempre
cerrado, totalmente restringido y que nunca ingresaron a Mesa de Entradas,
fichas, objetos o documento alguno de los detenidos en ese lugar.
Los principales imputados han sido señalados por testimonios que hablan de su
responsabilidad en torturas, algunas con secuelas permanentes, violaciones
sexuales aberrantes, la "parrilla", la picana, golpes con objetos
contundentes, etc.
La defensa trató de desvincular al principal acusado, el ex-Capitán De Marchi debido a su supuesto retiro en agosto de 1976, cuando (según
referían) empezó a dedicarse a la actividad agropecuaria inmediatamente
después, incluso en el mismo mes de agosto (apurado el hombre) cuando plantó
sorgo en la estancia "Santa Rosalía" de propiedad de la familia de su
esposa, de apellido Millán. Sin embargo, el Ingeniero Agrónomo Víctor
Rodríguez, narró que él mismo preparó el campo de la familia Millán, de
tierra muy ácida e incompatible con el cultivo del sorgo, lo que lo llevó a
realizar un largo tratamiento con cal para cambiar el Ph del terreno,
consiguiendo su cometido recién en el año 1977. Considerando que el sorgo se
planta en agosto o septiembre, éste no pudo plantarse antes de esos meses
del año 1977. Rodríguez fue testigo propuesto por la defensa, hay que
aclararlo.
Otro testigo de la defensa señala que el ex-Capitán, apodado "el
electricista" por su destreza con la picana, fue convocado al servicio
activo en el año 1978 ante el conflicto con Chile por el espacio de varios
meses y eso no le impidió atender (según su propio cuñado Augusto Millán)
las tareas productivas de su estancia "Santa Rosalía". Era fácil inferir que
tampoco le habría impedido ser el jefe del Grupo de Tareas del RI9 que le
demandaba mucho menos tiempo, debido a que las sesiones de torturas y
operativos eran nocturnos y espaciados en el tiempo, ya que en Corrientes no
existieron miles de detenidos como en las ciudades grandes sino unas pocas
decenas.
Muchos testigos además refieren haber visto en el ex Regimiento 9, a De
Marchi, Barreiro y Losito en el tiempo en el que el primero "se retiró", el
segundo supuestamente estaba en un "Curso de Comandos" y el tercero "había sido
trasladado". Algunos incluso afirman que están seguros y son muy categóricos
al respecto. Hay que aclarar nuevamente que insólitamente dichos testigos
(suboficiales y ex-colimbas) fueron propuestos por la defensa también.
Respecto del Gendarme Reynoso, fue visto dentro del CCD (Centro Clandestino
de Detención) y además aparece imputado como quien generara lesiones
permanentes al padre de uno de los testigos, Miguel Ángel Miño. Sin embargo
el testimonio que más sorprendió fue el de Eduardo Bestar. Colimba en el "76
reconoce que hubo un lugar de detención custodiado por soldados
santiagueños, y no solo eso, cuenta que los sobornaba para que le acerquen a
un primo que estaba detenido en el Centro Clandestino de Detención (CCD) lo
que éste le pedía, tras enterarse que tenía afuera de la cuadra un
benefactor: espirales para los mosquitos y cuestiones nimias pero
importantes en ese contexto deshumanizado, como maquinitas de afeitar.
También veía a Barreiro en la diana en todo momento pese a que éste decía
haber ido a un curso de Comandos.
"No querían que nos acerquemos al CCD porque los detenidos eran correntinos
y podíamos reconocerlos" dijo.
Ante la pregunta concreta de porqué no debían acercarse a los detenidos
respondió "porque eran enemigos nuestros, así nos decían los oficiales"
señaló. Sorprendida ante tantas revelaciones que complicaban a los imputados
la Dra. Badaró, integrante del tribunal le preguntó lo que muchos en la sala
querían saber ¿quien lo trajo como testigo? No sé, a mi me entregó una
citación la policía dijo, yo a todos les dije que iba a declarar y a decir
la verdad, tanto a la gente de DDHH como a un Comisario que vino a hablarme,
"espero haber cumplido con todos" dijo el testigo de "la defensa".
Complicados por sus víctimas, pero mucho más por sus propios testigos, tres
de los
cuatro militares y el Gendarme que se animó a incursionar en la política
como Concejal y candidato a Intendente de Orán, Salta, cambiaron de estrategia
y trataron de presentar batalla mediática, poniendo la pelota en terreno más
propicio, sobre todo teniendo en cuenta que algunos empresarios de prensa
son sus amigos, cómplices o acólitos. Es que adentro, donde se jugaba el
verdadero partido...estaban perdiendo por goleada.
La estrategia de mediatizar la defensa también falló, y Barreiro fue
condenado a cadena perpetua, hallándosele responsable además del homicidio
de Artieda; De Marchi y Losito recibieron una pena de 25 años, Reynoso 18
años y el suboficial Piriz fue absuelto.
El cuerpo de Artieda fue inhumado en el "Memorial al Desaparecido
Correntino", construido a tal fin en la calle principal del Cementerio "San
Juan Bautista" de la Capital de Corrientes, y un ciclo de dolor familiar se
cerró de la única manera que era posible cerrarlo dignamente: con VERDAD y
JUSTICIA.